26 julio 2017

El vencejo duerme mientras vuela.-

El vencejo común de Europa y Asia, puede permanecer en el aire desde nueve meses hasta tres años, sin tener que hacer ninguna parada técnica.


Sus patas son muy débiles debido a el poco uso que les dan, como caigan al suelo son incapaces de remontar el vuelo; por eso nunca verás un vencejo en el suelo a no ser que se haya caído o tenido algún percance, esté extenuado...

Sus patas son cortas y débiles, sus alas largas... no pueden remontar el vuelo:


Se alimentan en el aire de insectos, se aparean también durante el vuelo y cuando llega la noche se elevan hasta los 2000 metros de altura y así duermen, volando.


Durante su sueño el aleteo se reduce de 10 movimientos por segundo habituales a 7. Debido a sus extraños hábitos, se desconocen muchas cosas de la vida de estas aves.

Sólo aterriza para poner sus huevos, el período de incubación lleva de 19 a 21 días, las crías permanecen de 35 a 59 días en el nido hasta que un día súbitamente lo abandonan volando y sin ningún aprendizaje previo.


Cuando se posan lo hacen en riscos o cornisas donde puedan lanzarse a volar sin que las alas les choquen en el suelo.

Que miras?? sí, no estoy volando y???


A primeros de abril, se suelen ver a los vencejos en cualquier pueblo y ciudad de España. Sin esfuerzo aparente este animal se desplaza por el aire como un látigo, vuelan en grandes bandadas haciendo rápidos cambios de dirección. Detrás de esos chillidos y planeos, se encuentra uno de los animales más fascinantes de la naturaleza.

Son aves migratorias que pasan el invierno en el sur de África para regresar una vez pasada la primavera a efectuar su cría en Europa. Mediante la técnica del anidamiento, los ornitólogos han comprobado que las parejas se guardan fidelidad durante toda la vida y que sienten un gran apego al viejo nido familiar, siendo capaces de orientarse hasta el punto de regresar y recordar año tras año su emplazamiento exacto.

Han podido comprobar cómo una hembra ocupó durante 12 años seguidos el mismo nido. Para medir la habilidad de los vencejos a la hora de orientarse, unos investigadores capturaron en Suiza a 28 de estas aves, los trasladaron a Lisboa en avión donde fueron puestos en libertad. A pesar de no haber hecho nunca por sí mismos y se viaje, una docena de ellos lograron regresar a su colonia atravesando toda la península ibérica y el sur de Francia. El récord lo consiguió uno de ellos, que volvió a ocuparse en Suiza de la crianza de sus hijos sólo tres días después de haber sido liberado en Portugal.


Desde el momento en el que abandonan el nido por primera vez no paran de volar ni un solo segundo hasta que han pasado 21 meses, cuando tienen que bajar a anidar. Esta circunstancia fue descubierta por un naturalista inglés hace 200 años, que descubrió no sólo que se posan cuando están criando sino que lo hacen exclusivamente en el nido y en ningún otro sitio.

Su resistencia y habilidad les permite alimentarse en el aire, beben en lagunas y en charcas mediante arriesgadas pasadas a ras de agua, sin tocar el suelo ni una sola vez. Hacen el nido con objetos que recogen en el aire como plumas, vilanos o pequeñas fibras vegetales.

Existe un vencejo en Indonesia que ni siquiera se molesta en realizar la recolección, fabrica su nido utilizando su saliva.

El nido que hacen estas aves es comestible, al menos en oriente, (agco de chinorris, que se lo comen todo).

Nidos del vencejo de las cuevas, es el ingrediente básico para la sopa de golondrina:


Con la puesta de sol, estos animales dan por finalizadas sus acrobacias y se integran en un sólo bando que se eleva en amplios círculos hasta desaparecer de la vista.

Mediciones de radar han demostrado que tras alcanzar suficiente altura, los vencejo os quedan suspendidos en el aire y en estado de aletargamiento, aunque sin dejar nunca de aletear. En estas condiciones y mecidos por las corrientes de aire, los han visto pilotos de aviones. Al amanecer bajan de nuevo en bandadas que se disgregan cerca del suelo.

Capturan infinidad de pequeños insectos, que forman auténticos enjambres suspendidos sobre pueblos y ciudades; para captarlo se limitan a abrir la boca, las presas son tan pequeñas que los padres necesitan aportar diariamente más de 40.000 insectos para poder alimentar a su descendencia. En una sola ceba a una de sus crías, les pueden dar hasta 600 pulmones; no es de extrañar el vuelo histérico e ininterrumpido de los padres durante todo el día.

Es el único pájaro capaz de cambiar su rumbo y hacer rodeos para evitar zonas tormentosas, pueden predecir con suficiente antelación la llegada de frentes o las bajas térmicas. Cuando se acerca una borrasca a su territorio, preven su llegada y se desplazan delante de ella, eludiéndola. Las aves se esfuman literalmente y aparecen después en gran número en otras regiones, a cientos de kilómetros de su lugar de origen. Una vez que ha pasado el mal tiempo, regresan a su área inicial y continúan la crianza de sus hijos como si no hubiese pasado nada.


En estas circunstancias adversas, la ausencia de los progenitores durante varios días, no supone ningún peligro para los polluelos. En cuanto los padres se marchan y cesa el suministro de alimento, las crías entran en un período de letargo, disminuyendo su gasto energético hasta niveles nunca vistos. 

Un ornitólogo finlandés, Jukka Koskimies, pudo demostrar que los pollos de vencejo resisten el frío y el hambre haciendo descender la temperatura de su cuerpo más de 28 °C (una hibernación temporal), pueden permanecer en este letargo hasta 10 o 12 días, tiempo suficiente para el regreso de los padres y la vuelta a la normalidad.

Cuando las condiciones climáticas adversas se alargan demasiado en el tiempo, los vencejo recién llegados de África, pueden quedar atrapados y sin poder alimentarse por espacio de muchos días; el frío y la lluvia les impiden el vuelo a los insectos de los cuales se alimentan, lo que hace que estas aves se debiliten y acaben por morir en gran número. Entonces se les suele ver aferradas a las paredes de los edificios en un intento desesperado por no caer al suelo, (donde sus cortas patas no les permitiría levantar el vuelo), si el mal tiempo se prolonga, en las calles de las ciudades aparecen los vencejos extenuados y que no oponen resistencia cuando se les intenta coger con la mano.

Área de distribución del vencejo, en rojo la zona de cría, en azul la zona de invernada:


Si os encontráis un vencejo, no le deis agua con una jeringa, lo podéis ahogar, también le puede entrar el agua por las fosas nasales y ahogarse. Le ponéis unas gotas en la comisura del pico y él se la bebe.

Para alimentarlo a modo de emergencia se le da carne picada de cerdo con unas pinzas (la carne se le moja previamente en agua para que se la coma hidratada), esto cuando están las tiendas cerradas y no sabes que más hacer, por la proteína de la carne, no como algo habitual.

Nunca hay que darles pan o pan con leche, se cargaría el sistema digestivo del animal que se alimenta sólo de insectos.

Vas a una tienda y le compras Tenebrios, que son unos gusanos que le gustan mucho, también se los das con una pinza (de depilación misma), moscas, grillos, todo eso, (eso si lo tienes más tiempo).

Pero vamos, que si te encuentras un vencejo lo más probable es que esté extenuado, con que lo hidrates y descanse (jamás meterlo en una jaula, que las alas se le estropean y luego no podría volver a volar); a la mañana siguiente lo echas a volar y andando, (que no se te olvide impulsarlos hacia arriba para que cojan el vuelo).

Con la capacidad que tienen los pendejos de predecir el mal tiempo, pueden incluso variar sobre la marcha sus rutas migratorias, buscando siempre las mejores condiciones meteorológicas. Este comportamiento fue descubierto durante una inspección rutinaria de radar en las inmediaciones de Zurich, en los Alpes septentrionales. Una tormenta de importantes proporciones se estaba formando en el sur de la cordillera, cualquier otra ave no hubiera dudado en poner pie a tierra y esperar a que el tiempo mejorará; pero no los vencejos. 

Estando todavía a cientos de kilómetros de la tormenta, la bandada dio un rodeo en su viaje a África y puso rumbo a París; no es que los pendejos hubieran perdido el sentido de la orientación, sencillamente habían detectado las bajas presiones y tomaron una dirección alternativa para su migración anual al sur de África, pasando en esta ocasión sobre Francia, el norte de España, el Mediterráneo occidental y Túnez.


El vencejo es considerado el ave más rápida del mundo. Puede alcanzar fácilmente los 90 km/hora en vuelo sostenido, pero el vencejo de cola espinosa puede establecer una velocidad de crucero de 144 km/hora y velocidades punta de hasta 170 km hora. Si a esta rapidez le unimos sus habilidades acrobáticas o el hecho de que puede recorrer sin descanso más de un cuarto de millón de kilómetros mientras duerme o casa a lo largo del año, descubriremos que es un portentoso animal.

(Bueno, esto de los más rápidos lo dice aquí, pero yo tengo entendido que el halcón peregrino puede alcanzar los 300 kms/h cuando se lanza en picado a atrapar una presa).

Claro que... el halcón peregrino alcanza esa velocidad puntualmente en picado, el vencejo en vuelo sostenido y constante.


Eso sí, los vencejos a pesar de su espectacularidad, son tan humildes...

Ellos encadenados al cielo y nosotros al suelo.

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