24 abril 2017

Colonia Varon Dandy, vuelve el hombre.-

Perfume Maja de Myrurgia, también había Varón Dandy de las de "vuelve el hombre". En aquellos tiempos los maricas escaseaban. La colonia echaba peste a perros muertos:



Anís del mono, con la cara de Darwin, que por aquellas fechas, su teoría de la evolución de las especies causó un gran revuelo. La botella acompañada de  una cuchara o similar, también servía como instrumento musical al cantar los villancicos de Navidad. Las mujeres también se tomaban su copichuela de anís:


El estuche con la tapadera de regla estaba muy extendido, lo mismo que los colores Alpino. La cartera marrón era para niños, aunque algunas niñas también la llevaban:


Se devolvía el casco, (o sea, el envase de cristal) y... todo el mundo lo devolvía; no se necesitaban campañas de concienciación:


El chicle Bazoka era el no va más, el más grande de todos. Las máquinas expendedoras de chicles, sin envolver ni nada:


Una mujer cuando llegaba a la adolescencia, que hacía?? Pues meterse en clases de Corte y Confección o en su defecto de Mecanografía con el Método Caballero, también estaban los cursos de Contabilidad y Cálculo Comercial:


Durante 133 años, la peseta ha sido la moneda oficial de España:


Dependiendo de la parte de España donde se viviese, unas marcas de chocolates sonarán más que otras, en mi zona se llevaba Elgorriaga. Con chocolates Hueso, podías juntar un álbum y al final te daban un regalo:


Moscas y mosquitos por doquier, sobre todo en las zonas rurales:




El fraile del tiempo; no sólo señalaba la temperatura, también había que mirar su capucha si subía o bajaba. Era un higrómetro, medidor de la humedad:


Frigoríficos Kelvinator, ya no había que ir a comprar la casera justo antes de la comida, la podías comprar con tiempo y guardarla en el frigorífico:


Los zapatos Gorila eran los más ansiados por los niños, al comprarlos, te regalaban una pelota maciza, juraban que era irrompible como los zapatos. Ojo! Los zapatos eran de suela "vulcanizada":


Los gusanos de seda, que se alimentaban de hojas de morera. Había que coger la caja de zapatos más nueva que se tuviese y echar en ella dos o tres gusanos de seda, luego... a observarlos:


El helado se comía el domingo, antes de entrar al cine, si no había cine en tu pueblo, pues al salir de misa, si no había heladería, pues a la confitería a comprarse un soplillo. Los cortes de nata eran los favoritos, (luego vinieron los de nata y chocolate). También muy famosas las tarrinas de helado:


Soplillos:


Ahora se hacen jabones caseros, con aceite, sosa y agua. Antes se hacían con grasa de animal:


Estos eran los libros que venían después de los tebeos. Viaje al centro de la tierra, de Julio Verne, Veinte mil leguas de viaje submarino, Los viajes de Gulliver, La isla misteriosa, Las aventuras de Buffalo Bill, Las aventuras de Tom Sawyer, Un capitán de quince años y otros:


En la página 50 de el libro "El Parvulito" estaba esta poesía. Todos los niños tenían que escribirla y hacer un dibujo para que cuando llegara el día de la madre entregársela como regalo. Mamita preciosa, mi dulce embeleso, deja hoy que en tu cara deposite un beso. Deja que me ponga sobre tu regazo, deja que te estreche en un tierno abrazo. La Virgen me tenga cerquita de ti. Sin tu fiel amparo, que fuera de mí?. Te quiero mamita, te quiero, te quiero, con cariño hondo, con amor sincero:


La hora de la merienda era siempre la hora de la salida del colegio, las 5 de la tarde. Pan con chocolate, mantequilla Arias, sardinas Miau, Cola-cao, quesitos El Caserío (del Caserío me fío), arenques, galletas María Fontaneda, pan con aceite, ajo y tomate:


Los cristales de los escaparates llenos de mocos se ponían, sobre todo las tiendas de juguetes en las épocas navideñas y las pastelerías céntricas durante todo el año:


Y al principio Dios hizo al hombre, que se limpiaba el culo con piedras u hojas de plantas. Después en un gancho de alambre, se ponían papeles de periódico a continuación llegó el papel Patentado:


Diría que la postal del "Puerto de la Cruz" era la más popular. Cuando se llegaba a un sitio había que enviar una postal. Lo primero era comprarla, escribir 4 letras a mano y después ir a un estanco a comprar el sello, allí mismo se preguntaba donde estaba el buzón más cercano.
Si nuestra estancia de veraneo era más bien corta, lo más probable es que llegáramos nosotros antes de vuelta que la postal:




El inicio, para empezar a leer era: La cartilla Rayas, Nuevo Catón y El Parvulito. Para escribir los cuadernillos Rubio, que han llegado hasta nuestros días. Y para estudiar la Enciclopedia Álvarez:


Al estar en la cama con dolor de garganta, leías todos los tebeos que tuvieras y venía el practicante a ponerte una inyección, la aguja no era reciclable, se hervía todo para desinfectarlo. Después con suerte te traían un flan que era todo un manjar y algo que no se comía a diario:

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